La compra de un electrodoméstico
Los electrodomésticos que más energía consumen (frigoríficos, congeladores, secadoras, lavadoras, lavavajillas) están sujetos a una normativa europea que les obliga a llevar una etiqueta informativa de su eficiencia energética. De acuerdo con su consumo energético, cada aparato se encuadra en una de las siete clases energéticas existentes, que van desde la letra A (máximo Ahorro) hasta la G (Gasto), según la siguiente tabla:
Clasificación de consumo de electrodomésticos
| Clase energética |
| < 55% |
Bajo consumo de energía |
| 55% - 75% |
| 75% - 90% |
| 90% - 100% |
Consumo de energía medio |
| 100% - 110% |
| 110% - 125% |
Alto consumo de energía |
| > 125% |
Además, dependiendo del tipo de electrodoméstico que se trate, la etiqueta viene acompañada de una tira específica donde, además de los valores de consumo, vienen expresados otros conceptos de gran interés como capacidad de carga, ruido, eficiencia de lavado, secado, etc., por lo que es recomendable analizar a fondo las etiquetas.
Es importante comprobar en la tienda esta información acerca de la clasificación energética. Si no está visible, es recomendable exigirla. Es conveniente saber que, en general, los electrodomésticos energéticamente más eficientes suelen ser un poco más caros que los menos eficientes, pero que también suelen ser de mejor calidad: incorporan componentes de más alta gama, más duraderos, a menudo menos ruidosos, etc. Es decir, el aumento de precio refleja a menudo algo más que el simple ahorro de energía que se va a obtener, refleja también una mayor calidad. Por supuesto, la mayor inversión se verá compensada posteriormente con un ahorro en el consumo de energía a lo largo de toda la vida útil del aparato.
Los consumos de energía, agua, detergente, etc. de los electrodomésticos son en muchos casos proporcionales a su tamaño. Por ello es importante comprar el electrodoméstico adecuado a las necesidades reales. Por ejemplo, no parece razonable adquirir un lavavajillas para 12 servicios si en la casa sólamente conviven dos personas, o un gran congelador si se van a congelar pocos alimentos.