Las autoridades locales tienen un papel fundamental en la mitigación del cambio climático. Más de la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero se crean en y por las ciudades. El 80% de la población vive y trabaja en las ciudades, donde se consume hasta el 80% de la energía.
Los alcaldes y alcaldesas suelen tener un mejor control que los gobiernos nacionales sobre cuestiones que influyen en sus ciudades. Los gobiernos locales pueden convertirse en actores principales de la aplicación de políticas energéticas eficientes y sostenibles, mediante el desarrollo de energías alternativas, el control de la contaminación, la gestión de la energía o cambios en el comportamiento de los ciudadanos.
Para apoyar y reconocer sus esfuerzos surge el Pacto de los Alcaldes y las Alcaldesas como una ambiciosa iniciativa de la Comisión, que busca: reunir a los alcaldes y las alcaldesas de las ciudades más pioneras de Europa en una red permanente de intercambio, aplicar buenas prácticas para mejorar su eficiencia energética, promover las empresas de baja emisión de carbono, e impulsar el desarrollo económico.